Campeonato de Slalom
Hoy ha tenido lugar la Damen Weltcup am Großen Arbern (Copa mundial femenina de Arber). Hemos acudido a la cita, y efectivamente pudimos ver a las deportistas hacer slalom en una de las pistas de ski situadas en el monte Arber, el pico más alto de Baviera. Se eleva hasta los 1450 metros y es el único sitio en el que se puede ver nieve ahora mismo en todo el estado. Ha sido un año difícil, dicen.
Por la mañana tomamos el tren que nos dejó en medio del bosque bávaro, a pocos kilómetros de la frontera con la República Checa. Allí había una serie de autobuses que, gratuitamente, transportaban a la gente hasta la estación de ski. No resultó ser muy grande aquello. Nos pedían 9€ por ver de cerca el descenso, pero desde la parte baja se veía igual y además no te salpicaban nieve.
La competición no pasó de estar curiosa, pero a mí es que no me gustar ver deportes. Prefiero pasar a la acción. Jay me ha dicho de ir el martes a esquiar, que por lo visto no es muy caro alquilar equipo. Ya veremos. Si no vuelvo a escribir, os deseo a todos lo mejor. Os quiero.
A parte de ver el gran premio de Slalom y pasar frío, pasé un hambre que no recuerdo haber sufrido con anterioridad. Esta gente tiene unos hábitos alimenticios muy extraños. Está bien que yo no desayuné, pero es que no paramos para comer en ningún sitio. O mejor dicho, ellos no paraban de comer, porque de un par de mochilas que había no dejaban de sacar cosas para picar. Yo rechazaba todo ofrecimiento, esperando degustar un buen plato de comida caliente próximamente. Menos mal que me eché al cuerpo una buena cerveza que atrapé por casualidad.
Al regresar en el tren tuve un ataque de gases. Un día duro. Para colmo estaba muerto de sueño, pero no quería dar una cabezada por miedo a un escape accidental. Pronto llegaría a mi habitación, allí podría descansar y desahogarme tranquilo.
Marzo 13, 2007 at 6:15 pm
Juas, eso no se cuenta hombre! Así como te aconsejo que evites hablar de cagar y mear, ni tenía que haberlo mentado!
Has esquiado alguna vez? Ni te lo pienses! Hazlo! Es divertidisimo, te caeras un montón de veces pero merece la pena, el contacto con la naturaleza, la velocidad en tu cara, la escayola en tu pie…
Por cierto, y volviendo al olvidable primer párrafo, ya que comentas hechos de ese magno ejercicio comentarás cosas más jugosas, como el restregarse con cuerpos contrarios, no?
En fin, Carpe Diem Danielín.